20 de febrero de 2019

Drones, el peligro está en el cielo

Están de moda. Son divertidos, rápidos y versátiles. ¡Los drones ahora son lo más! Tanto niños como adultos han visto en estos “juguetitos” una fantástica manera de pasar horas de intrépida diversión en el mundo real. Su rápida implantación en el terreno profesional ha venido de la mano de su éxito y de su desarrollo tecnológico.

Desde hace ya unos años, su aplicación en el campo de la aviación civil y militar, en sectores como la agricultura, el transporte o incluso la seguridad son cada vez mayores. Pero tienen también un lado oscuro. Todavía parpadea en la memoria el incidente provocado en el segundo aeropuerto más importante de Reino Unido. En diciembre de 2018, Gatwick quedaba paralizado durante tres días por la presencia de varios drones en sus pistas. Saltaba la alarma y crecía el caos. Más de mil vuelos se vieron afectados.

Manejadas por mentes criminales, estas aeronaves no tripuladas se pueden convertir en espías. A vista de pájaro, violan la privacidad de cualquiera a su antojo y, por este motivo, los drones que incorporan una cámara están sujetos al famoso RGPD, Reglamento General de Protección de Datos. Además, esta invasión de la privacidad puede servir, por ejemplo, para asaltar y robar en cualquier parte.

Por ejemplo, la localidad de Sant Cugat, cercana a Barcelona, ha vivido una oleada de robos. Los amigos de lo ajeno espiaban a sus víctimas y organizaban el golpe. Está claro que los ladrones están a la última.

Pero el peligro no está solo en espiar, sino en espiar al que espía. Los datos que recogen estas aeronaves son un tesoro suculento para los hackers. En Estados Unidos se han sucedido varios robos de datos en el sector público y militar. Uno de los más sonados tuvo lugar en 2018, donde un hacker accedió a los datos que poseía un capitán de las fuerzas armadas estadounidenses, y filtró a la internet profunda información confidencial recogida por un tipo de drones militares.

Está claro que el futuro de las guerras está en manos de los drones. Son herramientas muy precisas que desde hace tiempo el Pentágono y la CIA utilizan para ejecutar asesinatos selectivos, en su política de lucha contra el terrorismo. Otro caso muy mediático fue la denuncia que Nicolás Maduro hizo sobre el supuesto intento de asesinato del que fue víctima en 2018.

Con un dron todo es posible. Incluso ejercer el machismo extremo. En Riad, la capital de Arabia Saudí, en un desfile de moda se llegó a utilizar estas aeronaves para lucir las prendas en lugar de modelos femeninos, porque se celebró en plena época de Ramadán.

Drones, ¿juego de niños o herramientas del caos? ¿Tú qué opinas?

Fuentes: Diario Vasco / El País / CNN / El Mundo / vozpopuli