11 de abril de 2019

Esta es la primera imagen real de un agujero negro de la historia

Albert Einstein lo imaginó en 1915. Stephen Hawking lo teorizó en los años 70. Se venía adelantando el hito. Y, por fin, ayer miércoles 10 de abril, los científicos responsables del Telescopio del Horizonte de Sucesos (con siglas en inglés, EHT) dieron a conocer la primera imagen real de un agujero negro de la historia. Un anillo amarillo y rojizo que envuelve a un abismo negro y que varía en su luminosidad.

El que hasta este momento había permanecido como uno de los fenómenos más desconocidos del Universo, ya no es solo una fórmula matemática. Desde ahora también es «un objeto físico que se puede observar», ha dicho Luciano Rezolla, profesor de Astrofísica de la Universidad Goethe de Fráncfort. Para Carlos Moedas, comisario europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, ya hay un antes y un después del hallazgo. «Es un enorme logro para la humanidad, una fotografía que imaginó un hombre solo hace un siglo» ha añadido.

La imagen, conseguida mediante la «interferometría de muy larga base» (la tecnología que permite la la mayor resolución posible en astronomía), ha sido presentada en Bruselas, Santiago de Chile, Shanghai, Tokio, Taipei y Washington de manera simultánea. Nos se trata de una única instantánea, sino de un «puzzle» compuesto por varias fotografías tomadas a partir de ondas de radio por una red de ochos observatorios dispersos por el mundo.

Pero, ¿qué es exactamente un agujero negro? Se define, nada más y nada menos, como «la última fase en la evolución de un tipo de enormes estrellas». Las llamadas «gigantes rojas», que superan 10 veces en tamaño a nuestro Sol. Cuando estas estrellas van a conocer su fin, «se repliegan sobre sí mismas y concentran su masa en una superficie muy pequeña», que da lugar a la llamada «enana blanca». Pero esto no termina aquí. De continuar el proceso gravitacional extremo resultante, aparecerá el agujero, delimitado por el «horizonte de sucesos». El punto de no retorno para todo aquello que se acerque demasiado, también la luz. «Nada del interior puede vivir y ser transmitido al exterior (…) No puedes ver un agujero negro, pero puedes ver su sombra, que se produce cuando la luz desaparece tras ese horizonte», afirma Heino Flacke, el presidente del consejo del Telescopio del Horizonte de Sucesos.

Este agujero negro supermasivo se sitúa en el centro de la galaxia M87 y 53,3 millones de años luz lo separan de la Tierra. Provisionalmente se le ha llamado «estrella M87» y se estaría barajando bautizarle como Powehi. En hawaiano, algo así como «fuente oscura embellecida de creación permanente». Como era de esperar, el evento ha trascendido a las redes sociales a gran velocidad. En cuestión de minutos, ya era número uno en tendencias de Twitter a nivel mundial. «¡Finalmente se acabaron las simulaciones! Estamos viendo por primera vez la imagen real de un agujero negro» reza el tuit oficial al que han querido sumarse, con sus propias declaraciones, personalidades como el ex-astronauta y actual ministro español de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, o el periodista científico Jeremy Rehm.

En cuanto a los usuarios, en las últimas horas han sido protagonistas de divertidas ocurrencias, como el parecido entre el agujero y el Ojo de Sauron de El Señor de los Anillos. Bromas aparte, debemos ser conscientes de lo que esto supone: un hito para la astronomía, la ciencia y la humanidad; un logro que aparecerá en los libros de texto; avances en áreas como la geolocalización o la medicina… entre otros.

Fuente: EFE

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