29 de diciembre de 2018

6 costumbres en Nochevieja y Año Nuevo

El año 2018 se acaba y se acerca una de las noches más largas y divertidas, aquella en la que un solo segundo separa lo viejo de lo nuevo. La Nochevieja se llena también de curiosas tradiciones. Cada lugar tiene las suyas. El objetivo es atraer la suerte durante los próximos 12 meses.

Las uvas. Existen varias teorías del comienzo de esta tradición española. Una de ellas habla de una costumbre importada de Francia por la burguesía española con gran aceptación durante la década de los 80, del siglo XIX. Después, los madrileños aprovecharon esta tradición como protesta tras la prohibición por el Ayuntamiento de Madrid de festejar la noche de Reyes, y empezar a festejar el fin de año, junto al reloj de la Puerta del Sol. Años más tarde, un excedente de la cosecha de uvas ocurrido en 1909, terminó de afianzar esta tradición. Para dar salida al exceso de esta fruta, los propios agricultores decidieron venderlas como las “uvas de la buena suerte”, y una uva por cada campanada.

El muñeco. La tradición española de las uvas se extendió a algunos países hispanoamericanos como México, Perú o Colombia. Sin embargo, aquí se cambiaron las doce uvas por doce uvas pasas, debido a que en esta parte del planeta, no es temporada de uvas. Además en Perú, Colombia, Ecuador o Venezuela  se mantiene una tradición muy divertida: fabricar un muñeco que represente cosas negativas del año que termina. Se hace con trapos viejos y se quema en esta noche tan significativa para purificar y eliminar lo malo del pasado.

Lentejas. En Italia son sinónimo de dinero y abundancia para el año que comienza, desde tiempos de la Antigua Roma, por eso es típico cenar lentejas el 31 de diciembre. Así, cuantas más se comen mayor fortuna se espera para el año que comienza. Esta costumbre se está haciendo un hueco importante en las casas españolas, que cada vez más se pasan a la rica lenteja. Y además tienen mucho hierro. ¡Qué más se puede pedir!

Fuente: lamejorginebradelmundo

Platos rotos.  Al terminar la última cena del año, en Dinamarca la tradición manda romper los platos en la puerta de los seres queridos. Cuantos más platos rotos acumule la puerta de una casa, más seres queridos se tienen. Un acto que significa amor y buenos deseos. Bonito, ¿verdad? Pero además, los daneses comienzan el año de un salto. Es decir, se suben a una silla y a las doce de la noche dan un salto, para empezar con buen pie (o no, depende de cómo se aterrice).

Fuente: viajejet

Besos. En Estados Unidos son más románticos y lo que le piden al año que empieza es amor y buena compañía. Por este motivo, se dan un beso a las 12 en punto de la noche asegurará el amor durante los siguientes 365 días. Hay quien dice que esta tradición se remonta a los festivales paganos romanos de Saturnalia, y ha llegado al otro lado del Atlántico, quizá debido a otras tradiciones germánicas que adoptaron este bonito gesto.

Carreras. Sí, pero no es la famosa San Silvestre. En este caso se trata de una tradición de Reino Unido llamada “first footing”, quizá ligada a su pasión por la puntualidad. Una vez dadas las doce campanadas, es costumbre allí salir en una alocada carrera, para ser el primero en llegar a la casa donde se vaya a celebrar el nuevo año. El primero en llegar será portador de la buena suerte durante los próximos doce meses. A cambio, debe llevar también algún regalo a la casa a la que se acude. Es justo, ¿no?

Y tú, ¿cómo te preparas para empezar bien el Año Nuevo?

Fuentes: 20 minutos, skyscanner, BBC, ABC

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,