Sexy Business

En el año 2002 dos periodistas especializados en la incipiente tecnología digital, Richard Longhurst y Neal Slateford, supieron ver el gran potencial de negocio que se abría ante ellos con la venta de productos por Internet. Con una inversión inicial de 12.000 euros crearon Lovehoney, una empresa que en apenas una década se ha convertido en el mayor distribuidor de juguetes sexuales del Reino Unido, con una facturación anual que ronda los 30 millones de euros y con un almacén que guarda 5000 productos diferentes para adaptarse a todos los gustos sexuales. Con sede en la ciudad señorial de Bath, Lovehoney procesa discretamente unos 3000 pedidos diarios, cuenta con un departamento de atención al cliente que asesora personalmente a clientes de todo el mundo, e incluso con un departamento de devoluciones que recibe de vuelta aquellos productos que no han cumplido con las expectativas de los clientes. Desde un enfoque fresco, divertido y con grandes dosis de humor, Odisea sigue las desventuras diarias del centenar de empleados de Lovehoney, una de las empresas de juguetes sexuales más importantes del mundo.

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